tomad por las astas,
que lucen forma de corona corrompida
(tal vez por voraces hongos
ineludibles a través del tiempo
devotos de su propio accionar macabro y
[paradójico no?]
soberano)
a ese viejo y obstinado núcleo de fiebre
que renace
y despilfarra su vorágine de humo negro
su danza macabra
su claro mensaje devastador
su ladrido cúlmine
su último y vano desgarro;
apretaros hasta lo violáceo de la cólera
hasta las ganas y consiguiente pulsión de devorárselo desde las venas
desde primitiva ebullición
desde y hasta el inhóspito rojo vivo
desde y hasta el sentimiento más sensato posible.
Guardarme tras mis párpados para ejercitar un viaje a más allá de la muerte. Leer la verdad en mis propias huellas (madres de su tiempo). En mi gente del alma delectar la concientizada caterva. (Miguel Abuelo)
domingo, 16 de junio de 2013
viernes, 14 de junio de 2013
Súbita transparencia
me pediste:
no traición;
no contradicciones;
incomensurable luna roja
beso pincel: sin herirla;
señalaste
oíste mi verdad:
y no sirve
para quien del espíritu espera
no basta.
en tanto:
¿le hablo a una mujer?
¿le habla a las sombras?
Habla al descubrimiento:
le cuenta al devenir,
y "camino" hoy se dice:
conocimiento.
me pediste:
no traición;
no contradicciones;
incomensurable luna roja
beso pincel: sin herirla;
señalaste
oíste mi verdad:
y no sirve
para quien del espíritu espera
no basta.
en tanto:
¿le hablo a una mujer?
¿le habla a las sombras?
Habla al descubrimiento:
le cuenta al devenir,
y "camino" hoy se dice:
conocimiento.
miércoles, 29 de mayo de 2013
martes, 28 de mayo de 2013
Imberbes los miedos
los armónicos fictos
el recelo primero
y encabezando la jugada: aquellas huecas (típicas) vociferaciones que a una (imposible desde la suspicacia pero cruda, tangible, real y certera en la praxis) idiotez conforman y consolidan como tal.
Ahora bien: imberbe
no implica jovial...
... mucho menos espiritu
pues, ¡vamos! hazte de tiempos
reniega, en el hastío,
de esta perezosa muerte
que ríe
llora
y todo
inc-
umbe
Que se vista de verde
la mona
que se llame doncella
e invite a jugar
Desenvuelve, indoblegable, la guerra final
cuyo cúlmine anfiteatro
sabe a pensamiento
más que a corazón.
los armónicos fictos
el recelo primero
y encabezando la jugada: aquellas huecas (típicas) vociferaciones que a una (imposible desde la suspicacia pero cruda, tangible, real y certera en la praxis) idiotez conforman y consolidan como tal.
Ahora bien: imberbe
no implica jovial...
... mucho menos espiritu
pues, ¡vamos! hazte de tiempos
reniega, en el hastío,
de esta perezosa muerte
que ríe
llora
y todo
inc-
umbe
Que se vista de verde
la mona
que se llame doncella
e invite a jugar
Desenvuelve, indoblegable, la guerra final
cuyo cúlmine anfiteatro
sabe a pensamiento
más que a corazón.
miércoles, 8 de mayo de 2013
domingo, 28 de abril de 2013
No hay diluvios
sin un cuerpo resintiéndose
y se dice "uno"
para no insistir en lo mismo:
¿No nos pusimos de acuerdo todos, acaso?
¿No respondemos al mismo gesto, musical, sí, pero también macabro, pálido y errante?
Entonces ¿dónde está la música, cuál es su lugar, dónde ha de guarecerse? ¿Dónde su sentido?
A partir de trocar:
hielo seco por flores;
luna nueva en lugar de frívolos soles
sin un cuerpo resintiéndose
y se dice "uno"
para no insistir en lo mismo:
¿No nos pusimos de acuerdo todos, acaso?
¿No respondemos al mismo gesto, musical, sí, pero también macabro, pálido y errante?
Entonces ¿dónde está la música, cuál es su lugar, dónde ha de guarecerse? ¿Dónde su sentido?
A partir de trocar:
hielo seco por flores;
luna nueva en lugar de frívolos soles
miércoles, 24 de abril de 2013
Centro
Perderme entre la gente,
tragado por la avenida;
por la jauría indomable,
por la garganta del reloj
Ser memoria de secos encéfalos,
ser lo que nunca calificará de recuerdo;
fluír diluyéndome en la mañana turbulenta
sangrar por ésa herida:
arteria de ciudad
Dejarme corromper
por jazzísticos antros
Caer desde alturas indómitas,
raya al medio del plato
Entregar las muñecas
a una prisión de viñedos
y robarle: soga y sombrero,
al policía circense
Perderme en la espesa niebla de las palabras,
saberme olvidado en las antípodas del cielo,
saborear el lunes con un ímpetu de viernes,
desempolvar los domingos que alguien vistió de verde.
tragado por la avenida;
por la jauría indomable,
por la garganta del reloj
Ser memoria de secos encéfalos,
ser lo que nunca calificará de recuerdo;
fluír diluyéndome en la mañana turbulenta
sangrar por ésa herida:
arteria de ciudad
Dejarme corromper
por jazzísticos antros
Caer desde alturas indómitas,
raya al medio del plato
Entregar las muñecas
a una prisión de viñedos
y robarle: soga y sombrero,
al policía circense
Perderme en la espesa niebla de las palabras,
saberme olvidado en las antípodas del cielo,
saborear el lunes con un ímpetu de viernes,
desempolvar los domingos que alguien vistió de verde.
lunes, 22 de abril de 2013
Y aunque te parezca
extraño:
todo este tiempo
estuve, por vos, esperando
para seguir el camino
juntos
Para qué perpetuar lazos
condescientes con los tabúes de gente inmóvil;
no es la carne, sino el espíritu
el que se expresa, y esta primera, vehículo,
máscara y portavoz del deseo de ese núcleo
no-corpóreo
No son las manos, no las voces,
enhorabuena, los corazones
rindiéndose tributo
a través del sexo,
a través de la palabra.
Son los ojos...
¿acaso la memoria..?
que a sombra de ellos se alimenta:
porque aunque el destino te robara de mi vista,
ya vestida de milenario resabio, te dibujaría en la nada, proyectada a través
de un cúlmine rayo láser.
¿Y si nos hechan la noche
encima?
Oh no...
Nada opacará nuestro viernes,
solo un diluvio o algo peor.
(más de una frase, acaso la idea global del escrito, son cortesía de Ludmila... bueno, y la primera cita... de Charly, claro)
extraño:
todo este tiempo
estuve, por vos, esperando
para seguir el camino
juntos
Para qué perpetuar lazos
condescientes con los tabúes de gente inmóvil;
no es la carne, sino el espíritu
el que se expresa, y esta primera, vehículo,
máscara y portavoz del deseo de ese núcleo
no-corpóreo
No son las manos, no las voces,
enhorabuena, los corazones
rindiéndose tributo
a través del sexo,
a través de la palabra.
Son los ojos...
¿acaso la memoria..?
que a sombra de ellos se alimenta:
porque aunque el destino te robara de mi vista,
ya vestida de milenario resabio, te dibujaría en la nada, proyectada a través
de un cúlmine rayo láser.
¿Y si nos hechan la noche
encima?
Oh no...
Nada opacará nuestro viernes,
solo un diluvio o algo peor.
(más de una frase, acaso la idea global del escrito, son cortesía de Ludmila... bueno, y la primera cita... de Charly, claro)
Si en la danza yo te encuentro
nos juntó, será, este son;
capricho de cíclope loco
quien contempla el suelo afro
y si nos comió el motivo
sin espera, sin paciencia
será que el destino se vistió
de tambor
Hay una rambla
en mi alma
donde te invito, cuando quieras
a contemplar el candombe
agitando
contra la piedra
Hay un fuego
en este día
donde te espero, como siempre,
a hora del temple,
a compartir conmigo
el amor
nos juntó, será, este son;
capricho de cíclope loco
quien contempla el suelo afro
y si nos comió el motivo
sin espera, sin paciencia
será que el destino se vistió
de tambor
Hay una rambla
en mi alma
donde te invito, cuando quieras
a contemplar el candombe
agitando
contra la piedra
Hay un fuego
en este día
donde te espero, como siempre,
a hora del temple,
a compartir conmigo
el amor
miércoles, 17 de abril de 2013
Viudas e hijas de Rosque'nros
"¿Quién sos?"
preguntó su cabeza
ruborizada por lo irrespetuoso
de no (auto)mirarse a los ojos
Rodó
vio sus piernas
sus manos agitarse
el eco de su propia sien, quiero decir: de sí misma
No podía encontrarla en los sones
en los niños
en las guirnaldas
ni en el ocaso;
Atardeceres indomables
se baten a duelo
del puro embole que les provoca lo vano
de la búsqueda
(que sabe a sangre picada)
A esta altura, los poetas se preguntan:
"¿hablo de la cabeza,
hablo de los pesares,
¿o simplemente de ella?"
Y el enrosque del espacio
les concede, a cada uno, según corresponda,
el mote tan ansiado,
merecido... ¡pertinente! (idóneo... si es que habremos, al término, de atribuirle algo...)
para coronarlo (y ¡valgan los honores!), como buen:
¡Marciano!
preguntó su cabeza
ruborizada por lo irrespetuoso
de no (auto)mirarse a los ojos
Rodó
vio sus piernas
sus manos agitarse
el eco de su propia sien, quiero decir: de sí misma
No podía encontrarla en los sones
en los niños
en las guirnaldas
ni en el ocaso;
Atardeceres indomables
se baten a duelo
del puro embole que les provoca lo vano
de la búsqueda
(que sabe a sangre picada)
A esta altura, los poetas se preguntan:
"¿hablo de la cabeza,
hablo de los pesares,
¿o simplemente de ella?"
Y el enrosque del espacio
les concede, a cada uno, según corresponda,
el mote tan ansiado,
merecido... ¡pertinente! (idóneo... si es que habremos, al término, de atribuirle algo...)
para coronarlo (y ¡valgan los honores!), como buen:
¡Marciano!
jueves, 11 de abril de 2013
Una vez pintó una mano
gigantesca
pero no, no es en la pintura,
sino en la plastilina, que aparece su objeto,
su razón de ser,
su materia;
ella, sí, manipulaba las masas:
muñequitos de masapán, en rigor,
y no importaba, oh no,
la imperfección
¿acaso no es perfectible el día?
¿no es perfectible ese histérico devenir?
y ni que hablar de los domingos;
tampoco, claro (recapitulando)
tenía siquiera un mínimo de importancia,
el asunto de las
asimetrías:
¡por favor!
supe de uno que tenía il cuore más chico
recortado con tijera escolar
para no perecer temprano
y vaya paradoja:
es que la eternidad sólo aparece
cuando por delante saboreamos
las sensaciones de aquel
inabordable y hermoso infinito,
llámese hoy (e irremediablemente)
esta cosificación de los sentires más íntimos,
esa incongruencia del corazón con las impurezas del cuerpo,
todo ese sinsabor nefasto
que confluye en un término tan macabro:
adultez.
gigantesca
pero no, no es en la pintura,
sino en la plastilina, que aparece su objeto,
su razón de ser,
su materia;
ella, sí, manipulaba las masas:
muñequitos de masapán, en rigor,
y no importaba, oh no,
la imperfección
¿acaso no es perfectible el día?
¿no es perfectible ese histérico devenir?
y ni que hablar de los domingos;
tampoco, claro (recapitulando)
tenía siquiera un mínimo de importancia,
el asunto de las
asimetrías:
¡por favor!
supe de uno que tenía il cuore más chico
recortado con tijera escolar
para no perecer temprano
y vaya paradoja:
es que la eternidad sólo aparece
cuando por delante saboreamos
las sensaciones de aquel
inabordable y hermoso infinito,
llámese hoy (e irremediablemente)
esta cosificación de los sentires más íntimos,
esa incongruencia del corazón con las impurezas del cuerpo,
todo ese sinsabor nefasto
que confluye en un término tan macabro:
adultez.
miércoles, 3 de abril de 2013
Amor
Camaleónico:
toma la forma del engaño,
de dolor,
de prisión.
Malinterpretado,
se viste de hielo,
de fiebre,
de contradicciones.
Malherido,
manipulan con sus manos
armas en sombras,
totalmente lúgubres.
Desbocado,
dice lo que no quiere decir,
oye lo que nunca quisiera,
desconoce lo propio.
Hermoso, empero, dada cualquier forma;
es que los venenos, si bien macabros,
son dulces, siempre dulces,
y el fruto es tierno,
y el domingo algo más sutil.
Así, el olvido sólo nos vuelve fuertes,
y el recuerdo vuelve a besar
su correspondiente
ternura.
toma la forma del engaño,
de dolor,
de prisión.
Malinterpretado,
se viste de hielo,
de fiebre,
de contradicciones.
Malherido,
manipulan con sus manos
armas en sombras,
totalmente lúgubres.
Desbocado,
dice lo que no quiere decir,
oye lo que nunca quisiera,
desconoce lo propio.
Hermoso, empero, dada cualquier forma;
es que los venenos, si bien macabros,
son dulces, siempre dulces,
y el fruto es tierno,
y el domingo algo más sutil.
Así, el olvido sólo nos vuelve fuertes,
y el recuerdo vuelve a besar
su correspondiente
ternura.
martes, 2 de abril de 2013
A destiempo
nos encontramos:
vos me hallaste primero.
A destiempo nos besamos, también
(si bien yo dí el puntapié...)
A destiempo nos quisimos, sí:
yo, pude verlo luego,
pude saberlo después
A destiempo nos separamos,
yo primero,
vos por detrás,
luego al revés
y el tiempo crece, vuelto de goma, vestido de plastilina.
De hecho, Hoy juega de Domingo
y le calza perfecto
el papel de opresor.
Sé que yo actúo, también:
de amo de la culpa,
creador y educador
y ésta, ella, claro: indócil, naturalmente, devuelve los dardos
y es que de eso se trata:
"si esto es como es,
la culpa es tuya", entiéndase, mía,
por amar lo que quisiera(s) ser:
y eso nadie lo tolerará.
nos encontramos:
vos me hallaste primero.
A destiempo nos besamos, también
(si bien yo dí el puntapié...)
A destiempo nos quisimos, sí:
yo, pude verlo luego,
pude saberlo después
A destiempo nos separamos,
yo primero,
vos por detrás,
luego al revés
y el tiempo crece, vuelto de goma, vestido de plastilina.
De hecho, Hoy juega de Domingo
y le calza perfecto
el papel de opresor.
Sé que yo actúo, también:
de amo de la culpa,
creador y educador
y ésta, ella, claro: indócil, naturalmente, devuelve los dardos
y es que de eso se trata:
"si esto es como es,
la culpa es tuya", entiéndase, mía,
por amar lo que quisiera(s) ser:
y eso nadie lo tolerará.
martes, 26 de marzo de 2013
Destino, que tienes:
la mirada absorta;
las manos ásperas;
lengua de hielo;
corazón de fiebre;
los dedos tiesos,
piernas locas, indóciles
los ojos detenidos en el tiempo que viene:
¿Qué mano indómita nos mece,
toma,
retuerce y exprime
más allá de la lágrima
cúlmine?
Destino, que tienes
las agujas del juego:
punzas en la llaga
de los tristes y
débiles
las manos ásperas;
lengua de hielo;
corazón de fiebre;
los dedos tiesos,
piernas locas, indóciles
los ojos detenidos en el tiempo que viene:
¿Qué mano indómita nos mece,
toma,
retuerce y exprime
más allá de la lágrima
cúlmine?
Destino, que tienes
las agujas del juego:
punzas en la llaga
de los tristes y
débiles
lunes, 25 de marzo de 2013
Se viste como
música de bienvenidas;
diatónico sol omnipresente;
días de cromática luna omnipotente;
caramelos sabor año nuevo;
juegos que nunca abdicarían al sueño;
sueños que nunca sacrificarían lo lúdico;
sacrificio que sueña en juegos y al vésre;
plaza sonriente, burbuja de ciudad indiferente;
diluvio que precipita sobre corazones en movimiento;
brujos reconciliados con el azar, encajonado;
jugadores compulsivos coqueteando con la calma y
calma, disfrazada de vértigo;
medianoche que ya no es, tiempo que se desdobla;
finalmente: miedo,
como rostro sucedáneo del amor que
avecina.
diatónico sol omnipresente;
días de cromática luna omnipotente;
caramelos sabor año nuevo;
juegos que nunca abdicarían al sueño;
sueños que nunca sacrificarían lo lúdico;
sacrificio que sueña en juegos y al vésre;
plaza sonriente, burbuja de ciudad indiferente;
diluvio que precipita sobre corazones en movimiento;
brujos reconciliados con el azar, encajonado;
jugadores compulsivos coqueteando con la calma y
calma, disfrazada de vértigo;
medianoche que ya no es, tiempo que se desdobla;
finalmente: miedo,
como rostro sucedáneo del amor que
avecina.
jueves, 21 de marzo de 2013
Otoño
Oh, es que ¿no has visto ..?
las hojas, sonándose la espalda contra innumerables pies (descarados)
la brisa, que muestra su gélida y bella contracara (abstracta)
los árboles, que se descubren y enfrentan a la invisible
pero gallarda boca que
pide un deseo
sopla y desnuda sus delgados cuerpos
en un abrir y cerrar de nubes;
los animales; triste, tonta, tierna, insólita o vana-mente inducidos por sus compañeros
a humanizarse
tomar café,
clavar una boina anacrónica,
un tango canino sin malevos armados (por suerte)
Un sábado gris digno de largometraje sordomudo
Un mate nostálgico, como fotografía perdida
La cuadra de aquel beso
La inmortalización gráfica de aquellos otros
y las esquinas futuras, sin embargo
atadas, aún, a lo imprecedible y aleatorio.
las hojas, sonándose la espalda contra innumerables pies (descarados)
la brisa, que muestra su gélida y bella contracara (abstracta)
los árboles, que se descubren y enfrentan a la invisible
pero gallarda boca que
pide un deseo
sopla y desnuda sus delgados cuerpos
en un abrir y cerrar de nubes;
los animales; triste, tonta, tierna, insólita o vana-mente inducidos por sus compañeros
a humanizarse
tomar café,
clavar una boina anacrónica,
un tango canino sin malevos armados (por suerte)
Un sábado gris digno de largometraje sordomudo
Un mate nostálgico, como fotografía perdida
La cuadra de aquel beso
La inmortalización gráfica de aquellos otros
y las esquinas futuras, sin embargo
atadas, aún, a lo imprecedible y aleatorio.
miércoles, 20 de marzo de 2013
Serán otros
los que besen;
los que acompañen;
los que duerman, envueltos, a los pies de la luna;
los que estén del otro lado del teléfono,
del otro lado del brazo,
del otro brazo del tiempo.
Serán otros, esta vez,
los que sepan de nuestros fracasos,
de nuestros sueños agridulces;
de edulcoradas victorias;
y otros serán, también partícipes
de cómo el rostro del mundo
nos come y nos bebe
desde incomensurables
belleza y sabiduría.
los que acompañen;
los que duerman, envueltos, a los pies de la luna;
los que estén del otro lado del teléfono,
del otro lado del brazo,
del otro brazo del tiempo.
Serán otros, esta vez,
los que sepan de nuestros fracasos,
de nuestros sueños agridulces;
de edulcoradas victorias;
y otros serán, también partícipes
de cómo el rostro del mundo
nos come y nos bebe
desde incomensurables
belleza y sabiduría.
Una capa de niebla que todo lo abarca
Una canción que te desconoce
Una fotografía con sus protagonistas en fuga
(y la imagen viajó del futuro
para quedar despojada de la razón de seguir siendo).
Una cuadra que te sugiere en toda pequeña cosa
y te arrebata en la indómita baldosa siguiente
Una vida que nos daba amalgama
y hoy nos enfrenta de forma indigna.
Los domingos: grises
las mañanas ídem
y los impunes sábados por la noche,
toman la oz por su cola
y componen un acéfalo y flamante
león sin
corona
(que rompe en llanto y renace en un golpe de júbilo macabro)
Una canción que te desconoce
Una fotografía con sus protagonistas en fuga
(y la imagen viajó del futuro
para quedar despojada de la razón de seguir siendo).
Una cuadra que te sugiere en toda pequeña cosa
y te arrebata en la indómita baldosa siguiente
Una vida que nos daba amalgama
y hoy nos enfrenta de forma indigna.
Los domingos: grises
las mañanas ídem
y los impunes sábados por la noche,
toman la oz por su cola
y componen un acéfalo y flamante
león sin
corona
(que rompe en llanto y renace en un golpe de júbilo macabro)
martes, 19 de marzo de 2013
Una nueva manifestación de manos enredándose
Una multiplicidad de ojos contenidos en un disfraz de dos que esperan por tí
Un fuego profundo que avanza desde el lúgubre subsuelo
Un día inexorable que besa las mejillas con la vibra de un mundo acorazado
Un corazón que guarda celosamente aquellos ansiosos retazos de amor que habrán de arborecer
Un racimo de penas que se desgaja y hecha raíces en conexión con el centro de la Tierra
Un día como cualquier otro que ya no contiene penas
Y así debe ser
la energía lila y fosforescente que nos provea
de toda precisa
musculatura
Una multiplicidad de ojos contenidos en un disfraz de dos que esperan por tí
Un fuego profundo que avanza desde el lúgubre subsuelo
Un día inexorable que besa las mejillas con la vibra de un mundo acorazado
Un corazón que guarda celosamente aquellos ansiosos retazos de amor que habrán de arborecer
Un racimo de penas que se desgaja y hecha raíces en conexión con el centro de la Tierra
Un día como cualquier otro que ya no contiene penas
Y así debe ser
la energía lila y fosforescente que nos provea
de toda precisa
musculatura
lunes, 18 de marzo de 2013
Hasta que pude verlo,
y encontrar la paz
por la cual mi corazón se abre y se cierra
se mece, duerme y canta en sueños
(lúgubres y alados)
Todo claro,
conciso, puro
e inyectado en veneno pero
¿quién desconoce?
con la bota impiadosa y corrosiva del reloj
todo se muere
y toda el alma florece
(por suerte)
en cursiva: ver "Voz de diamantes" (Eduardo Mateo - Cuerpo y Alma)
y encontrar la paz
por la cual mi corazón se abre y se cierra
se mece, duerme y canta en sueños
(lúgubres y alados)
Todo claro,
conciso, puro
e inyectado en veneno pero
¿quién desconoce?
con la bota impiadosa y corrosiva del reloj
todo se muere
y toda el alma florece
(por suerte)
en cursiva: ver "Voz de diamantes" (Eduardo Mateo - Cuerpo y Alma)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)